lunes, 6 de marzo de 2017

¿Bella vs Bestia?/ O ¿Bella Bestia?


La Bella y la Bestia, 1910, ilustración de Anne Anderson
La bella y la bestia es un cuento tradicional europeo. Explicado en múltiples variantes cuyo origen podría ser una historia de Apuleyo, incluida en su libro El Asno de Oro (también conocido como Metamorfosis), titulada Cupido y Psique. La primera versión publicada fue obra de la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en 1740, aunque otras fuentes atribuyen a Giovanni Francesco Straparola la recreación de la historia original, en 1550. La versión escrita más conocida fue una revisión muy abreviada de la obra original de Villeneuve, publicada en 1756 por Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. La primera traducción se hizo al inglés, en 1757. Existen muchas variantes de la historia en toda Europa. La versión de Beaumont es la que goza de mayor fama, siendo ésta la base de casi todas las versiones o adaptaciones posteriores.

Esta es la historia de un rico mercader que tenía tres hijas. Dos de ellas eran presuntuosas y vanidosas, y la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era, sin embargo, humilde y bondadosa. Todas tenían siempre pretendientes dispuestos a casarse con ellas. Pero sólo Bella los recibía y conversaba con ellos, aunque después los rechazara cortésmente. Un golpe de mala fortuna hizo que el mercader perdiera todas sus riquezas, por lo que todos los pretendientes desaparecieron. Bella, sin embargo, siguió recibiendo proposiciones, pero las siguió rechazando.
Cierto día, el mercader fue sorprendido por una gran tormenta que le obligó a refugiarse en un enorme castillo, al parecer abandonado. Antes de la tormenta sus hijas le habían pedido joyas y vestidos, excepto Bella, que sólo con un rosa se conformaba. El mercader comió, bebió y durmió en el castillo. A la mañana siguiente, antes de volver a casa, quiso cortar una rosa del jardín para su queridísima Bella pero, súbitamente, apareció furioso el dueño del castillo. Resultó ser una terrible bestia enfurecida dispuesta a dar muerte al mercader por robarle a cambio de su amable hospitalidad.

Al enterarse, Bella ofrece su vida por salvar la de su padre pues si ella no hubiera pedido una rosa nada habría sucedido. La Bestia le concedió la libertad a su padre exhortándole a no volver jamás y, gentilmente, llevó a Bella a unos ricos aposentos para que viviera toda su vida en el castillo y nunca más pudiera volver a su hogar. A cambio le regaló un espejo mágico que le permitiera ver a su familia. Al cabo de un tiempo la Bestia pidió a Bella que se casara con ella, pero Bella sólo le concedió amistad.

Cierto día, Bella vio en su espejo mágico que su anciano padre estaba muy enfermo, y rogó a la Bestia que le permitiera verlo una última vez. La Bestia, a regañadientes,finalmente aceptó con la condición de que Bella volviera tras una semana. Ella lo prometió agradecida y partió hacia su hogar pero, por culpa de sus hermanas, no pudo cumplir con su promesa. Al darse cuenta de que la había roto partió rauda hacia el castillo para encontrarse a la Bestia tendida en la hierba, agonizando, por la tristeza que le había causado la traición de Bella. Arrodillada ante el monstruo exhalando ya sus últimos estertores de vida y, entre lágrimas, le suplicó que no muriera, ya que le amaba y quería ser su esposa. Al escuchar estas palabras, la Bestia se transformó mágicamente en un bello príncipe que, a causa de la maldición de una bruja, había sido mutado en Bestia hasta que una mujer quisiera casarse con él.

Bella y el príncipe pasaron el resto de sus días felices en el castillo, junto a su padre, mientras que las hermanas fueron transformadas en estatuas, pero sin perder la consciencia, para que fueran testigos de la felicidad de su hermana.