jueves, 24 de noviembre de 2022

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Oportunidad

¿Quién es ese con cabeza de huevo de Colón?

Cristóbal Colón / retrato atribuido a Rodolfo Ghirlandaia (Museo Naval de Pegli, en Génova)
 

¿Y si Cristóbal Colón fue un gallego que se hizo pasar por genovés?

Ya se ha exhumado la tumba de Xohán Mariño de Soutomaior, pariente de Pedro de Soutomaior, conocido como Pedro Madruga, supuesto verdadero nombre del navegante

El revisionismo histórico del XXI seguro que tiene algo que ver con el afán de buscarle otro origen a Cristóbal Colón. A los incrédulos de su filiación no les convence (o no les gusta) que la respuesta conocida sea Génova. La historia dice que el descubridor de América era genovés, pero las teorías se llevan sucediendo durante siglos. Los catalanes (independentistas, mayormente) quieren que Colón sea catalán como Miguel de Cervantes (Miquel Servent), y que se llame Cristófor Colom. Dicen que en vez del puerto de Palos, la Pinta, La Niña y la Santamaría salieron del Ampurdán, en una vuelta un poco absurda, incluso creyendo viajar a las Indias.

Pedro Madruga

Portugal, Guadalajara (España) o Mallorca también participan en la subasta de la nacencia. En Galicia han ido más allá de levantar la mano y se han puesto a desenterrar a los muertos en Pontevedra no por capricho, sino porque Eduardo Esteban, de la Asociación Cristóbal Colón Gallego, afirma que «el apellido Colón solo existe en Pontevedra». Buscan en los cementerios de San Salvador de Poio, en Pontevedra, y en el de San Martiño de Sobrán, en Vilagarcía de Arousa, donde ya se ha exhumado la tumba de Xohán Mariño de Soutomaior, supuesto pariente de Pedro de Soutomaior, conocido como Pedro Madruga, quien creen que es el verdadero nombre de quien llegó y nombró precisamente a la isla de San Salvador.
La misión es encontrar ADN para compararlo y demostrar la auténtica procedencia gallega de un falso genovés que se hizo llamar Cristóbal Colón para que no descubrieran su fallida alianza en contra de Isabel la Católica. Dicen que en el siglo XV había gallegos apellidados Colón. Una afirmación refrendada por los documentos parroquiales de, otra vez, San Salvador, donde aparecen propietarios de tierras con este apellido. De encontrarse los restos de estos «Colones» los compararán con los del propio Colón, de quien también aseguran que escribió cartas en gallego con nombres de lugares descubiertos que se corresponden con otros de la costa gallega.
 

La Universidad de Granada lo niega

La historia conocida afirma que el explorador nació en Italia en 1451 y murió en Valladolid en 1506, queriendo ser enterrado en La Española, hoy República Dominicana. Sus restos fueron llevados allí en 1542, trasladados a Cuba en 1795 y finalmente trasladados a Sevilla en 1898 cuando España perdió Cuba. En la ciudad andaluza se tomaron las muestras que hasta hoy no han podido analizarse por no disponer de la tecnología adecuada para su análisis y comparación con los restos de su supuesto «primo» gallego, de apellido Sotomaior, una teoría que ya el año pasado, tras el estudio del ADN, la Universidad de Granada refutó, asegurando la indudable cuna italiana del navegante.

"Cuántas veces te dije que antes de hacerlo (alabar a Fidel Castro) había que pensarlo muy bien"


 

Pablo Milanés (1943-2022)

Nació en Bayamo (Cuba) el 24 de febrero de 1943 y murió en Madrid el 22 de noviembre de 2022

Partidario de la Revolución cubana, de la que sin embargo fue víctima a mediados de los sesenta, fue miembro de la llamada Nueva Trova cubana a finales de la década junto a Silvio Rodríguez. Grabó decenas de discos y cantó a José Martí o César Vallejo. Ganó un premio Grammy latino al Mejor álbum de cantautor en 2006 y otro a la Excelencia en 2015

 

La voz defensora de Fidel Castro que solo renunció al final, y a medias, a su dictadura

Gran defensor de la Revolución cubana, terminó sus días en Madrid con críticas a las represalias contra los disidentes del régimen que enalteció durante casi toda su vida

- Mario de las Heras

Cuando a Pablo Milanés le preguntaron por qué había apoyado al régimen cubano después de haber pasado años en sus cárceles y campos de trabajo a mediados de los sesenta, respondió que porque él era un verdadero revolucionario y ellos no, lo cual no significa nada y al mismo tiempo casi todo.

Esto lo dijo en 2015, muy lejos ya de los tiempos en que decir cosas así le hubieran impedido, por ejemplo, formar parte del Instituto Cubano de Arte y Cinematografía (ICAIC) al que perteneció dentro del llamado Grupo de Experimentación Sonora, financiado por sus carceleros, junto a Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Eduardo Ramos o Sara González, fundadores de la Nueva Trova.
Milanés decidió amarrarse al régimen comunista de Fidel Castro para poder cantar y amar, casi dos mismas cosas en él. Tuvo cinco mujeres y les cantó a todas ellas, aunque a ninguna tanto como a Yolanda, la segunda, madre de tres de sus siete hijos oficiales, de los que dicen las malas (o las exactas) lenguas que en realidad son nueve.

Una de las hijas de Yolanda, Suylén (fallecida el pasado enero de una afección cerebrovascular), tuvo una relación con Camilo Guevara, hijo del Che, de la que nació una hija, Camila, la nieta del revolucionario asesino y también del cantante cubano. Casi el colmo del parentesco, como si al artista tuviera que perseguirle de por vida su afinidad con el régimen castrista, al que solo al final, conseguido ya todo de él, rechazó por su trato a los disidentes.
Todavía en 2006 felicitaba en un concierto en La Habana los 80 años de Fidel: «Felicidades, Fidel. Para ti estas canciones añejas que no dejan de tener una vigencia absoluta». Un espectáculo organizado por la dictadura cubana en honor de su líder donde Milanés cantó a la figura y a la revolución de Castro cuando ya estaba más que demostrado el fracaso del comunismo, a lo que tardaría aún una década en aludir, causando el enfado de su amigo Silvio, obcecado en la consigna criminal: «Hasta la victoria siempre».
Más allá de sus dudosas y contradictorias afiliaciones políticas, de las que terminó renegando, pero no del todo, dejó bellas canciones, desde los tiempos infantiles del conservatorio habanero al que le llevó su madre, interpretadas con su voz inconfundible de agudo timbre hermoso.

domingo, 20 de noviembre de 2022

jueves, 17 de noviembre de 2022

miércoles, 16 de noviembre de 2022

lunes, 14 de noviembre de 2022

domingo, 13 de noviembre de 2022

sábado, 12 de noviembre de 2022

martes, 8 de noviembre de 2022

lunes, 7 de noviembre de 2022

domingo, 6 de noviembre de 2022

martes, 1 de noviembre de 2022

lunes, 31 de octubre de 2022

domingo, 30 de octubre de 2022

sábado, 29 de octubre de 2022

viernes, 28 de octubre de 2022

Relectura urgente

Cabe conjeturar que la muerte de su hermano no pudo menos que pesar profundamente en la vida de Andrés Manuel. Tal vez de allí proviene su conciencia de los peligros de la "pasión tropical", de esa "ruda franqueza", tempestuosa, desbordante, que sin embargo aflora en él saliéndose de cauce con mucha frecuencia. Y quizá también de allí provenga su actitud mesiánica. Él no había sido culpable de los hechos, pero tal vez pensaría que podía haberlos evitado. En un cuadro así parece difícil liberarse de la culpa. Y la culpa, a su vez, busca liberarse a través de una agresividad vehemente, tan temeraria como para tomar pozos petroleros. O mediante vastas mutaciones espirituales. López Obrador pudo haber encontrado su forma de expiación llenando su existencia con una misión redentora. Dedicaría la vida al servicio de los chontales, de los tabasqueños, de los mexicanos, del "pueblo". "Tabasco en sangre madura", había escrito Carlos Pellicer. Andrés Iduarte y Andrés Manuel López Obrador sabían con cuánta verdad. 

(...) 

Hace treinta años, en su ensayo "El 18 Brumario de Luis Echeverría" (Vuelta, diciembre de 1976), Gabriel Zaid recordaba los estudios de Jung sobre la "personalidad maná": "El inconsciente colectivo puede arrastrar a un hombre al desequilibrio, exigiéndole cumplir expectativas mesiánicas". Para compensar su responsabilidad en el crimen del 68, Echeverría asumió una personalidad mesiánica. 

(...) 

Ahora, mucho más que en la época de Echeverría, la dialéctica descrita por Jung está operando. El "inconsciente colectivo" de muchos mexicanos está arrastrando a López Obrador al desequilibrio, exigiéndole cumplir expectativas mesiánicas. Él ha sido el primero en alentar esas expectativas y en creer que puede cumplirlas creyéndose "ungido", más que electo, por el pueblo.

 

-Enrique Krauze, "El mesías tropical", 30 de junio de 2006, en Letras Libres

Findesemanía Marsalis

Es viernes y don Venus lo sabe

lunes, 24 de octubre de 2022

sábado, 22 de octubre de 2022

jueves, 20 de octubre de 2022

martes, 18 de octubre de 2022

lunes, 17 de octubre de 2022

viernes, 14 de octubre de 2022