domingo, 19 de abril de 2015

De por qué no cortarse las venas sino las barbas dogmáticas en América Latina

 Galeano y la imaginería económica latinoamericana
-Ibsen Martínez

(...) la obra, digamos juvenil, del brasileño Fernando Henrique Cardoso (Río de Janeiro, 1931), fue copiosamente citada por centenares de sus pares a todo lo largo y ancho de América Latina durante los años setenta y hasta bien entrados los ochenta del siglo pasado.
La nuez de sus ideas de entonces es quizá la única indiscutible contribución latinoamericana al pensamiento económico moderno: la celebérrima teoría de la dependencia económica.

Pese a las retractaciones del doctor Cardoso, esta ha tenido un duradero efecto de explicación de nuestras insuficiencias políticas, sociales y económicas. En su versión canónica, la teoría de la dependencia pone énfasis en los desequilibrios entre el centro (los países desarrollados) y la periferia (nosotros) y en los desiguales términos de intercambio entre ambas regiones. Resulta, comprensiblemente, una teoría en extremo atractiva que pronto se hizo muy popular entre muchos escritores, legos en economía pero comprometidos con la región, desde Julio Cortázar, en los años setenta, hasta el colombiano William Ospina, en nuestros días.

Hoy, el expresidente Cardoso es aún festejado en el Foro Económico de Davos por el tino con que supo, en los años noventa, darle eficiencia y rostro humano a profundas reformas macroeconómicas, atentas a desarrollar una economía de mercado, reformas que habían fracasado más o menos estrepitosamente en otros países sudamericanos. Ciertamente, Cardoso no suscribe ya las martingalas antiimperialistas que como scholar propugnó vivamente durante su exilio en Caracas. Es algo que habla mucho y bien de su probidad intelectual, pero sus ideas de hace 40 años aún recorren el continente como algo mucho más tangible que un fantasma: la teoría de la dependencia neocolonial se ha corporeizado en la ola neopopulista que azota a Iberoamérica.  

Y su mitología —toda teoría arrastra la suya— tuvo superlativo rapsoda en el uruguayo Eduardo Galeano (fallecido el pasado 13 de abril), autor de un libro diabólicamente persuasivo y soberbiamente bien escrito: Las venas abiertas de América Latina. Autodidacta eminente, el interés de Galeano por la historia económica y su fervor de izquierdas lo llevaron, a fines de los años sesenta, tiempo de guerrilleros tupamaros y militares torturadores, a escribir una deslumbrante vulgata guevarista de historia general de las Indias que dio forma a la imaginación económica de todo un continente. Chávez, tan dado a hiperbólicos dislates, dijo alguna vez de Galeano que era "el Bartolomé de las Casas de la economía latinoamericana". Desde su aparición en 1971, la izquierda latinoamericana le otorgó el estatuto de libro sagrado.

Ahora bien, ¿qué clase de libro de historia de economía es este cuyos primeros párrafos destilan misticismo moral, rabioso, puro y duro? "La división internacional del trabajo —catequiza Galeano— consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta". En un epílogo del autor, escrito en 1977, se lee que se trata de una "historia del pillaje", escrita para ilustración de las mayorías y que su interés mayor son los mecanismos del saqueo imperial. Deslumbrante modelo de agitación y propaganda, el libro degrada, sin embargo, a fuerza de efectistas sobresimplificaciones sobre nuestras sociedades a medio hornear, la misma teoría que se propone ilustrar.
  Galeano concluía por entonces que "no hay más camino para nuestro continente que la violencia", algo que no estuvo nunca en la cabeza de Cardoso. 

Por todo ello, la pregunta persiste: ¿de dónde emana la fascinación que este libro colérico ha ejercido durante décadas en tantas e influyentes mentes latinoamericanas?
Creo haber dado con una respuesta en un ensayo del británico Tony Judt: "La atracción que unas u otras versiones del marxismo ejercen en intelectuales y políticos extremistas latinoamericanos, por ejemplo, o en Oriente Próximo, nunca se ha desvanecido: en la medida en que aún pasa como relato convincente de la experiencia local, el marxismo retiene en tales sitios mucho del encanto que obra en los antiglobalizadores del resto del planeta". Estos ven en las tensiones e insuficiencias de la economía capitalista de hoy precisamente las mismas injusticias y oportunidades que llevaron a observadores de la primera globalización económica, allá por 1890, a aplicar la crítica de Marx al capitalismo para mejor teorizar de nuevo sobre el imperialismo

Y añade: "Como nadie más parece ofrecer una estrategia convincente para rectificar las desigualdades del capitalismo moderno, el campo ha quedado libre para quien ofrezca un relato que sea, a la vez, prolijo e iracundo". La prolija y mendaz iracundia de Las venas abiertas de América Latina es el ejemplo perfecto.

(fragmento de artículo de EL PAÍS, 19 abr 015)
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 Ni el mismo Galeano leería hoy su obra

 -Luis Figueroa

Eduardo Galeano, uno de los escritores colectivistas y socialistas más influyentes de los siglos XX y XXI,  dijo que no volvería a leer su obra más conocida, Las venas abiertas de América Latina (1971), debido a que es "pesadísima", y admitió que fue escrita "sin conocer debidamente sobre economía y política". Al hablar de ese libro, Galeano explicó  cuando lo escribió "no tenía la formación necesaria. No estoy arrepentido de haberlo escrito; pero fue una etapa que, para mí, está superada."

Las venas… es uno de los libros de cabecera y una de las fuentes de consignas más socorridas de los revolucionarios tercermundistas. En El manual del perfecto idiota latinoamericano, aquel libro está incluido en la lista de los diez que más conmovieron al idiota latinoamericano; y yo añadiría que debe estar en la lista de los diez que más vidas de jóvenes latinoamericanos han cobrado.
Los autores de El manual dicen que no existe un libro de su género que haya tenido tantas ediciones, traducciones y alabanzas.  No se conoce, en nuestra lengua, en suma, una obra que  -como esta- merezca ser considerada como "la biblia del idiota latinoamericano", o por la otra punta, como el gran culebrón del pensamiento político.
Dicho lo anterior, creo que una de las mejores cosas que uno puede hacer, cuando se equivoca, es admitirlo y corregir; y en ese contexto creo que es valiosa la confesión de Galeano.  ¿Qué harán los socialistas del tercer mundo con sus copias de Las venas…?  ¿Las guardarán como un recuerdo, o repudiarán la honradez intelectual de su autor?  Digo, porque tiene bastante de honradez intelectual admitir que uno se equivocó y que hizo algo sin conocimientos suficientes. Ya lo dice el dicho: errar es de humanos; y enmendar es de sabios. Sería fascinante que más de algún devoto de Las venas hiciera algo por lo menos parecido a lo que acaba de hacer su maestro.
Sospecho, sin embargo, que aquello no ocurrirá. Aquellas ideas obsoletas serán recicladas y remaquilladas para volver a ser usadas en aulas y en barricadas. Y las preguntas son: ¿a qué costo? y ¿cuántos más pagarán con sus vidas?

 (Artículo publicado el 25 de abril de 2014, en El Periódico)

14 comentarios:

Ignacio Ramírez dijo...

Falcone, ¿nos compartes artículos que no entiendes porque no fundamentan sus juicios? ¿los difundes porque los publica El País y crees que es prestigio suficiente? al igual que "el idiota latinoamericano", te avientas a destacar en la categoría del "idiota tapatío" ¿tienes formación como economista y quienes escriben los artículos que reproduces lo son? es interesante que la crítica de los fundamentos de "Las venas ..." se publique, para no caer en esos abismales errores que dicen-dices se incurre con la sobre simplificación de la historia de saqueo de los países latinoamericanos. Tal vez Tonatihu Bravo, economista egresado de la UdeG y que cobra como rector de la misma, tenga algún artículo de utilidad para esclarecer las simplificaciones y pensamiento infantil de Galeano y otros intelectuales similares.

elexploradordeloreal dijo...

¿Es un debate tipo, leones por corderos? ¿o la síntesis aferrada, y romántica de la canción Laid So Low (Tears Roll Down) de Tears for Fears?

Ignacio Ramírez dijo...

el explorador de loreal -de cómo teñirse el pelo supongo- escribes algo tan confuso como lo que reproduce Falcón, ¿debate entre leones y corderos? ¿quiénes son y porqué esas categorías? más bien se le pide a Falcón que aclare los farfullos dizque intelectuales y remita a los textos que dice dejan en cueros las "barbas dogmáticas de América Latina".
Falcón es un monero con buena intuición, algo de cultura, pero la soberbia le carcome y se pone a publicar-pontificar como su protector Raúl Padilla, sin tener dominio de temas.
Se agradece la crítica fundamentada a cualquier teoría, siempre que tenga fundamentos y no sea una estrategia para hacer el importante en el mundillo de los cortesanos del poder padillezco

Falcón dijo...

Rogelio (a) Ignacio Ramírez- lo tuyo es el 'bullying', el ataque personal y el insulto, no las ideas. No te esfuerces. Y ¿por qué no le dices directamente a Tonatiuh y a Raúl lo que piensas? Sé que leen el presente sitio. ¿O prefieres que los envíe junto con los lectores a tu perfil de Facebook, para que te aprecien ya sin tu trajecito de troll? Atrévete a firmar tus berrinches con tu nombre.

Billy dijo...

Bueno, Nachito ya se me adelantó a la hora de discrepar con los textos que nos compartió don MF, pero... mhhh, voy a ver si puedo hacerlo mejor. Ahí van algunos puntos que se me ocurriendo mientras leía el post en cuestión:

1-Tildar algo de dogmático, libro sagrado, colérico, etc. ¿No es caer también en una postura visceral e irreflexiva?

2- Los izquierdistas de las décadas de 1970 y 80 eran todo lo que uds. deseen menos capaces de llegar a un consenso de ideas (de haber habido tal consenso, el entorno internacional sería diferente hoy) Caricaturizarlos como un culto monolítico no sólo es incurrir en lo previamente dicho en el No. 1, también es demostrar ignorancia sobre la(s) izquierda(s) de antaño y de hoy

3- ¿Será siempre el lamentable Hugo Chávez la "bruja" o "diablo" que arruina todo lo que toca (o "chupa")?

4- ¿Toda América Latina es idéntica, política y económicamente hablando? ¿Cuáles son las economías más fuertes de América Latina? ¿Qué políticas económicas -internas y externas- adoptaron esas economías para estar así?

5- El mundo ha cambiado y hoy la vía del cambio social por medio de las armas no sólo es una solución improbable sino contraproducente. Sin embargo ¿Eso quiere decir que hay que abandonar la idea del cambio social en sí?

Ignacio Ramírez dijo...

Falcone, no te exaltes, piensa mejor y trata de responder lo que te cuestiono de lo que publicaste en tu blog que patrocina-paga la UdeG, porque para eso es un blog, para intercambiar razones.
Se vé que te desquicia el que te cuestionen, sobre todo si no tienes los elementos para contestar, que humildemente, lo correcto sería aceptarlo y ya. Pero no, lo tuyo es hacerse el preeminente, pues ser cortesano del poder padillezco implica ser soberbio y simular que la realidad gira como dices. Parce que no te interesa compartir ideas, sino adornarte por tu "refinamiento intelectual".
No has contestado ningún cuestionamiento; ¿eres economista o sabes de economía?, ¿cuáles son los textos que desacreditan esas teorías pedestres del saqueo de América Latina?
Lo del término de "idiota latinoamericano", acuñado por Mario Vargas Llosa para describir a lo que él considera los crédulos izquierdistas de teorías simplonas y falsas, se aplicaría a tí, por publicar artículos que supongo los consideras sustentados y de interés para que los difundas, pero no eres capaz de explicar en qué consiste la falsedad de la mayoría o toda la obra de Galeano, a la que se refieren en los dos artículos que publicas.
No sé quien es ese Rogelio que te saca sarpullido, pero Falconcito, entiende: publicas para recibir opiniones, no adulaciones y lo que se alimenta de inteligencia, talento y tolerancia florece como espacio creativo. Descalificar y tratar de esconder tu incapacidad de exponer razonamientos sobre lo que publicas, acusándome de ser un "troll" es cómico. Un troll solo escribe insultos por encargo. Solo escribo muy eventualmente sobre cuestiones que considero puedo ayudar a puntualizar. Si crees que los ciudadanos lectores no podemos opinar distinto o en contra de lo que publicas, estás desquiciado y ya bájale a tu pedantería y esfuérzate en convocar a pensantes que alimenten este blog.
Qué bueno que Raúl Padilla y el Tonatihu leen, aunque sea este blog y si tienen algo publicado o por publicar que sirva al conocimiento, que lo publiquen.
Saludos a Billy y al exploradordelo real, quienes se toman el tiempo de escribir para intercambiar opiniones
Por último, vuelvo a repetirte, soy Ignacio Ramírez, homónimo de un gran liberal mexicano. No soy ningún Rogelio ni otra persona

Falcón dijo...

Rogelio (a) Ignacio Ramírez- ¿ves cómo si puedes escribir sin simplemente insultar?
Por mí puedes permanecer con tu trajecito de troll todo lo que gustes. Incluso me das pie para un cuento : "el troll de sí mismo". Saludos.

Falcón dijo...

elexploradordeloreal- me dejaste pasmado: es extraordinaria tu apreciación psicológica, no sabes cuánta razón tienes con la metáfora de la canción de 'Tears for fears' que mencionas, ja. Lograste captar con gran agudeza la relación que existe entre el troll Rogelio-Ignacio Ramírez (y viceversa) y yo. Es el lado humano que yo debí haber advertido antes (y que tú descubriste aquí), pues aunque pretexta cualquier tema para insultarme, reconoce en efecto:

'Chewed the bone down too low
Got fed on tea and sympathy
Blew the sail like the wind
I wish you were my enemy'

Incluso alguna vez yo mismo bien pude haberle dicho:

'I was humble for you
What a fool I've been to have
Laid so low for so long
Into that void of silence'

Pero, exploradordeloreal, capturas bien la razón de su ira y bramido de reclamo, pues quizá yo involuntariamente:

'Drew the blade way too slow', caray.

Pero el troll admite (ahora mismo al corregirse en este espacio):

'Made a mess'

Para reconocer acto seguido, con tristeza, en la dialéctica de amor-odio:

'I guess I have should have known
That life was lust and liberty'

Y aporta los motivos para atacarme/reclamarme:

'Not a chance mutation or the last temptation
Laid so low for so long'

Te agradezco (lo digo sin ironía), exploradordeloreal, de nuevo: le atinaste. Estimo al troll. Felicidades por la lucidez psicológica. Saludos.

Falcón dijo...

Billy- intentaré responder de la manera en que lo planteas, de manera numerada:
1-tildar a alguien de dogmático no es dogmático si quien formula la crítica va a fondo y deshace el nudo dogmático sin ira como se deshacen las nubes. En el presente caso, el nudo gordiano que laboriosamente -en términos literarios- elaboró Galeano es una falacia a deshacer, porque en su citado libro, los latinoamericanos estamos condenados a ser víctimas siempre e ir por el mundo con las venas abiertas por toda la eternidad. Una generalización que nos infantiliza y que plantea como única salida al nudo social la violencia del suicida: "muero yo pero me llevo por delante a varios conmigo" (muy en boga en los sesentas y setentas con el ejemplo suicida del Che; y hoy en día, con el ejemplo de los yihadistas islámicos).
2- no es que se pretenda, a propósito del libro de divulgación de Galeano (Rius hizo algo similar, pero con historietas), agrupar monolítica y simplificadoramente a las izquierdas de antes (mucho menos a las de ahora): se recalca más bien que el texto de "Las venas abiertas..." surgió en un contexto histórico en que el paradigma político era el marxismo. En ese sentido, Galeano no puede leerse sin que se escuchen de fondo, por ejemplo, las canciones de protesta que todos coreábamos en las clásicas peñas musicales ("el cóndor pesa").
El paradigma marxista, de izquierda, como visión interpretativa de todos los aspectos del mundo, se vino abajo con el Muro de Berlín.
Las izquierdas actuales, por ende, la tienen más difícil: han de poseer más imaginación para re-crear el mensaje, pues la idea de revolución violenta como única respuesta a los problemas de opresión y abusos de poder, es de nuevo, invitación al callejón sin salida del suicida. ¿Dónde quedó el SubMarcos?
3-en cuanto al legado del militar Hugo Chávez, que encarna ahora el mediocre Maduro en Venezuela, junto con sus clones de Ecuador, Bolivia y Nicaragua, es en efecto, una invitación a arruinar no todo, pero sí la democracia.
4- la forma maniquea, bipolar de plantear a Latinoamerica, como un bloque indivisible, en un extremo; y a Estados Unidos en el otro, ya no es real, y no sirve para entender por ejemplo, los procesos culturales ¿O te imaginas, Billy, este intercambio de ideas, aquí, ahora, en este blog, sin la aportación tecnológica de EEUU?
5- la noción de "cambio social" siempre gozó de adhesión acrítica durante la época del paradigma marxista o pensamiento de izquierda, porque era un eufemismo de la idea de "revolución". Según Marx, la sociedad, por leyes económicas, estaba encaminada histórica e inexorablemente ("la violencia es la partera de la historia") al "cambio social"/"revolución".
Y lo que ocurrió en realidad, fue el no-cambio: el marxismo llevó al autoritarismo, al totalitarismo, al dogmatismo stalinista o cubano.
Reflexionemos, Billy: ¿quién dice que es inevitable el cambio social? ¿Cuál cambio, de qué tipo? ¿Qué debe cambiar primero en la sociedad? ¿El cambio social se logra de manera voluntaria, voluntarista? ¿O a quién o quiénes les corresponde interpretar la palabra "cambio" -hacia dónde, cómo, cuándo- y dedicarse a buscarlo a toda costa (así cueste vidas humanas)?
La idea de "cambio social" está ligada así, a la época de las vanguardias modernas del siglo XX; a la moda de la idea de vanguardia.
Pero ahora ya estamos instalados en pleno siglo XXI: y ya no hay vanguardias, ni siquiera en el arte. Es por eso,el post-modernismo. Y resulta más pertinente ahora, en términos políticos y económicos, hablar de "reforma" en vez de "cambio". Incluso, de reformas paulatinas, progresivas. No el cambio social romántica y violentamente súbito.

Bienvenido a la era de la creatividad y la imaginación sin fronteras; esto es, a la era sin dogmas, sin rutas únicas, masas o caudillos a seguir acrtíticamente, Billy. Saludos

Ignacio Ramírez dijo...

Falconcito, se confirma que eres un ignorante y mentiroso de lado a lado
1° Es evidente que no solo nunca leíste "Las venas abiertas de América Latina" no se refieren en ninguna parte de su contenido a cambios revolucionarios, ni marxismo, ni organización de guerrilas, ni siquiera leíste alguna reseña de su contenido. “Las venas …” es una prolija descripción del saqueo de recursos primarios en diferentes países y épocas, procesos que multiplican la pobreza al no crear riqueza, sino transfiriéndola a países dominantes. Algo similar a lo que pasa hoy en México por ejemplo, donde las mineras, en su mayoría extranjeras, pagan por las concesiones $7 por hectárea y se llevan los minerales declarando valores ridículos, lo que no genera derrama económica en el país, ni ingresos fiscales que deben de servir para la generación de servicios sociales a los trabajadores y sus familias.
2° En ninguna parte de “Las venas …” se afirma que ante las injusticias y el saqueo de los recursos naturales de los países latinoamericanos, la alternativa sea “el cambio revolucionario” que aseguras de mala fé, escribió el autor.
Tus afirmaciones, entre ocurrencias y petulancias, las publicas alegremente basadas en tu petulante ignorancia y cinismo –porque publicas juicios sobre contenidos que estás consciente que no conoces, que no has leído, que ni siquiera tienes referencias elementales-
3° los dos artículos que reproduces tienen la intención de desacreditar la lectura de este texto muy documentado sobre el saqueo de recursos naturales y de integración de economías subordinadas que debieran ser más eficientes en la generación de riqueza, empleo, educación, seguridad social. Lamentablemente siguen vigentes gran parte de las referencias que escribió Galeano, sobre el saqueo de los recursos de los países latinoamericanos, por clases políticas en extremo corruptas, como la nuestra.
4° cada quien es libre de pensar como quiera y atenerse a los juicios que expresa a los demás. Sin embargo, en tu caso, no te cuestiono tu forma de pensar, sino la falta de capacidad, de calidad para generar razonamientos elementales bajo los que se use un espacio virtual que se sostiene con recursos públicos –de la UdeG-que debiera contribuir a la difusión de conocimientos y de propuestas inteligentes.
Es evidente que usas el blog que te costea la UdeG, para hacerte visible ante los mecenas que te aseguran un buen pago. Como tu capacidad es limitada para renovar los textos y contenidos de calidad con los que se debe alimentar el blog, recurres a publicar pornografía light con fotos de tus ¿amantes, o profesionales que pagas? Como parte del fanfarroneo en el círculo cortesano de la UdeG
¿crees que Raúl Padilla te aprecia, te considera su amigo, te respeta por tu inteligencia? Ni sueñes. Eres como una mascota, un cartonista a sueldo, que evita cualquier crítica al control ilegal de la UdeG que ejerce Raúl Padilla y su grupo. Eres un cartonista controlado por Raúl Padilla, que evita satirices la corrupción y la incompetencia de Peña Nieto o de Aristónteles –criatura de R. Padilla- dándote un sueldo muy por encima de la mayoría de los profesores de la UdeG que cultivan la inteligencia y forman nuevos profesionistas.
5° tu reacción a las críticas es pedestre y pedante: toda crítica la hacen los “troll”, los que quieren desfigurar las maravillas de lo que publicas, que seguramente piensas es perfecto y no tiene espacio ninguna crítica ni cuestionamiento. Quieres desenmascarar a quienes te critican, asegurando que son personas odiosas-odiantes que se ocultan –como el pensador de loreal, que ni nombre propio tiene, pero como no te critica o a lo mejor eres tú mismo, te explayas canturreando y derrochando piscología barata-por lo que sus criticas no son de razones sino de rencor, de insidia, contra el impoluto y refinado falcón el cortesano. Das pena ajena

Falcón dijo...

Rogelio (a) Ignacio Ramírez (a) Rogelio- ojalá tu antiguo y tu nuevo jefe no lean lo que dices de ellos. No tiene sentido alimentar más tu agenda de 'bullying': sólo emites veneno, nútrete con él. Siempre te recordaré con tu trajecito de troll.
PD- Yo no soy responsable de que hayan colocado a Gabriel Torres en tu lugar.
PD2- los blogs son gratis, abre el tuyo para tus descargas de bilis.

Ignacio Ramírez dijo...

FFalconcito, el de la sarta de falencias.
ya entendí tu juego: todas las críticas aseguras que las hacen "trolls", puros malintencionados y odiosos enemigos del refinamiento de los cortesanos del padillaje como tú.
Para afianzar tus justificaciones ante Raúl Padilla de las críticas por tus yerros y mediocridades y que no hagan escarnio de ti la jauría de los demás cortesanos, aseguras que quienes te criticamos somos en realidad diferentes enemigos de Raúl Padilla o quienes él cree son sus enemigos: Juan José Doñán o ahora un tal Rogelio, que por lo que dices fue el anterior director de Radio UdeG, que según la búsqueda en internet, fue Rogelio Campos. Es de risa corregirte: no soy Doñán, ni Rogelio Campos, soy Ignacio Ramírez. Para evadir la obligación de responder, aseguras que quien hace la crítica a ti, en realidad la hace al cacique R Padilla, para que la implicación que haces atemorice al crítico y además te justifique ante tu mecenas. Raúl padilla y sus corifeos, como tú, son parte de las lacras del sistema político, que se apropian de los recursos públicos que deberían ser para generar servicios sociales: educación, salud, infraestructura de calidad, entre otros.
Te reitero: eres un mentiroso y un analfabeta funcional: no lees los libros a los que haces referencia y ni siquiera tienes la capacidad de buscar, leer y entender las síntesis. ¿Cómo puedes presumir que eres un intelectual y hasta en un arranque de soberbia, uno de los principales pensantes de estos lares, si no tienes la capacidad de leer libros enteros que no entiendes?
Es falso lo que publicaste sobre Galeano y su principal obra “Las venas abiertas de América Latina” pues no tiene ninguna referencia a hacer la revolución, ni a vanguardias ni a marxismo, como has asegurado una y otra vez. Una práctica elemental de cualquier escribano –no escritor, ya que es una categoría que hay que merecer- cuando publica referencias a una obra, es citar textualmente y documentar los datos de edición y páginas donde se encuentra el texto de referencia, para proceder a analizarlo y exponer lo que se piensa sobre el texto referido. Se vé que ni ese elemental cuidado tienes, porque eres solo un cartonista que elucubra y alimenta su soberbia y figura cortesana, para poder mantenerse de los favores del cacique -¿eres tú Raúl?-.

elexploradordeloreal dijo...

Dejando los estereotipos: Ignacio Ramírez. ¿usted sabe lo que es la deontología de la interacción? ¿Qué es lo que de todo eso que afirma-acusa, funciona como garante de su justeza? Es un hecho, que tiene que ver con la reputación (concepto de reputación). Es decir: usted Ignacio Ramírez se descubre más atento aa pelear con la reputación de Manuel, o lo que considera "mala reputación" en Manuel. Al intentar esquinarlo como adversario, olvidando, que usted funciona en obvia lógica como oponente. Olvidándose de lo importante: argumentar. Recuerde usted, que los fenómenos que aseguran la credibilidad de un individuo, provienen de la psicología social. ¿O, cuando usted pregunta la hora, exige ver el reloj de la persona para poder creerle? (A) y mí nombre no importa, a menos que usted quiera conocerme -yo no tendría objeción- si en medio de los dos, se encuentre un buen café, un buen vino. Invitamos a Manuel, a Raúl, al señor Rector. Y con la tertulia, acabamos por no escondernos detrás de quien no nos ve; porque en esencia soy un explorador de lo real, y mí nombre propio funciona mejor en presencia con los otros.

Ignacio Ramírez dijo...

explorador de lo real, desde el comentario inicial no cuestioné la fama pública de Falcón, sino la veracidad de los dos textos que publicó en relación a la obra del fallecido escritor Eduardo Galeano, advirtiéndole que parecía que no sabía qué publicaba. Y efectivamente, se puso a pontificar a tontas y locas, sin haber leído nada de Galeano ni tener certeza del contenido de su obra. Eso es ser un mentiroso y un cínico pedante, que se impone sostener su dicho contra las evidencias.
Sobre tu propuesta de sentarse a platicar con Raúl, Tonatihu, Falcón tú y yo, bueno, te agradezco tu optimismo y buen talante, pero conozco a Raúl y no solo no le interesan discusiones mínimas de un blog perdido en el internet, él es un desquiciado por el poder, es "Yo el supremo" de Roa Bastos. Solo se reúne con quienes considera poderosos o útiles para conservar, acrecentar o defender el sistema de poder que opera. A Tonatihu, Raúl lo puso de rector y creo que ni con él se sienta a dialogar, solo a negociar, a imponerse. Tonatihu, como Trino Padilla son inteligentes, pero sus capacidades no se han aplicado a desarrollar obras intelectuales, sino a ser operadores de los intereses de Raúl.
En fin, explorador de lo real, solo sería un diálogo contigo, pero es de flojera hablar de la fama de Falcón, lo que no me interesa. Tal vez otros temas. Mi correo es iramirez1857@gmail.com