jueves, 16 de abril de 2015

De drogas y tolerancia/ O cada quien se mete a su cuerpo lo que guste

El dictamen autoritario cuico-médico-leguleyo condena sin matices las drogas psicotrópicas; esto es, prohíbe las sustancias que producen estados alterados de conciencia o abren vías de percepción distintas (inexploradas por el cerebro) a la visión rutinaria cotidiana... porque son "malas para la salud". ¿La salud de quién, de qué cuerpo, de qué mente? Dicha sentencia condenatoria se basa en la creencia de que las drogas engañan a "la niñez y a la juventud" (imagen paternalista que excluye adultos pelagartones y sólo muestra querubines bobos revoloteando en torno de un toque) porque prometen "paraísos artificiales"
Por contraposición, ¿cuáles podrán ser los "paraísos naturales", no artificiales? ¿Los estados de conciencia producidos por las sustancias -verbigracia, cigarro y alcohol- sancionadas, exhibidas, reconocidas, ofrecidas como "drogas sociales"?

2 comentarios:

Fernando Calderon Quezada dijo...

Muy interesante! Recomiendo la lectura del libro "Mas allá del Ego", editorial Kairós. Un estudio sobre los estados alterados de conciencia y asuntos relacionados. Saludos

Fernando Calderon Quezada dijo...

Diversos especialistas en neurociencia y otras materias relacionadas, siguen insistiendo en la necesidad de estudiar los estados alterados de conciencia como objeto de estudio científico. Algunos especialistas se inclinan por la creación de una ciencia que aborde y estudie la percepción extraordinaria sin recurrir a los presupuestos del método empirico. Debido a que en términos generales, el objeto de estudio de la ciencia empírica es la materia, resulta complejo abordar las experiencias de percepción extraordinaria sin recurrir a la observación mediante el uso de los sentidos tradicionales como unicas herramientas de conocimiento. Sin duda, todo un reto.