jueves, 3 de octubre de 2013

Nombre original

Caricatura de Charlie Sheen por Andre Carrilho
La revista Psychology Weirdness se pregunta sobre los trastornos derivados de cambiar el nombre original de las personas, en referencia a los apodos y pseudónimos. Se ejemplifica con el caso de Charlie Sheen. En efecto, ¿qué tanta repercusión pudo tener sobre la autopercepción del actor cambiar su verdadero nombre de Carlos Irwin Estévez por el actual? ¿Qué tanto incidió en su condición actual la mímesis con el acto del padre, Ramón Antonio Gerardo Estévez, mejor conocido como Martin Sheen? Sobre todo si se considera que el padre escogió dicho apellido por razones religiosas, al copiar el de su admirado monseñor Fulton J. Sheen, arzobispo católico muy famoso en EEUU por sus prédicas televisadas; y teniendo en cuenta además, que la palabra en inglés sheen significa, en español, 'brillo por espejeo', 'encandilar'; mientras que Estévez es el patronímico de Esteban, que proviene del griego stéfanos que significa literalmente: 'lo que ciñe' refiriéndose a la 'corona'. Así, el brillo de la corona del éxito televisivo de monseñor Fulton J. Sheen, primero; luego, la corona del éxito hollywoodense de Martin Sheen, el padre católico; y finalmente, la corona del éxito de su propia carrera como Charlie Sheen, ¿qué tanto le ciñe, le aprieta la cabeza a Carlos Irwin?

1 comentario:

Sergio dijo...

lo cierto es que Charlie brilla más que su hermano Emilio, que no se cambió el apellido.