lunes, 14 de marzo de 2011

Dios

La idea de dios siempre ha ocasionado disputas entre los seres humanos. Así lo demuestran muchas guerras a lo largo de la historia. Pero, en las márgenes de un río que divide dos pueblitos: uno en Alemania y otro, en Austria, la disputa sobre la idea y sobre todo, la imagen de dios, cobró una virulencia inusitada.
Todo comenzó en Simbach am Inn, Alemania, cuando un funcionario municipal tuvo la peregrina idea de erigir una estatua en honor del dios romano Aenus (o 'protector del río') para celebrar el lecho de agua que sirve de frontera. La escultura de Aenus muestra a un hombre que cabalga desnudo sobre un gran pez, pero el rostro del dios antiguo quedó viendo hacia Alemania, mientras que el trasero quedó apuntando hacia el pueblo vecino: Braunau am Inn, en Austria.
Así, el alcalde austríaco de Braunau am Inn, a nombre de los habitantes, formuló una pregunta simple, pero firme:
- Desde nuestro punto de vista, ¿cómo hemos de considerar una figura masculina que nos ofrece el culo?
Dominik Dengel, el artista alemán que esculpió a Aenus, intentó una respuesta:
- Puedo asegurar a nuestros hermanos austríacos que mi escultura en honor del río, no es ningún insulto porque el dios romano lleva un sutil taparrabos.
La excusa estética sin embargo, sólo añadió más morbo a la situación. Entonces, el alcalde austríaco, megáfono en mano, a orillas del río, emitió una resolución final: "Con o sin taparrabos, el dios Aenus da la cara a los alemanes, mientras que a nosotros, los austríacos, nos corresponde el culo. De manera que, o quitan al dios o lo quitamos nosotros".
Tarea nada fácil porque la escultura, de 6 metros de altura, pesa 1.5 toneladas y costó 260 mil euros. Los alemanes amenazaron con demandar a los austríacos por actos vandálicos si se atrevían a dañar la escultura.
Por fortuna, antes de que la sangre llegara al río, se presentó en la alcaldía austríaca de Braunau am Inn, un sosegado anciano, Georg Haupt, "inventor de vocación", según su dicho, a ofrecer un motor para darle rotación constante a la escultura.
Así, de frente o de espaldas, de cara o de culo, el dios Aenus se brinda ahora como en table-dance. La ciencia, una vez más, disolvió la disputa estética-teológica. Aenus es dios ahora tanto para Simbach am Inn como para Baunau am Inn.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo cual quiere decir,que de culo o de cara, el Dios sigue siendo el Rey, y todos contentos. A ver mi rey muestreme su mejor lado.

BEAI dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BEAI dijo...

Diosa, Dios y Diablo: dimensiones de la Conciencia.

Desde el punto de vista del Advaita Vedanta -no dualismo-, somos Eso.

Mucho más empoderante encontrar esta realidad adentro y trabajar en ella, que verterla en las manos e interpretaciones de gente tan bondadosa y bienintencionada como curas y gurús.

No sorprende la bronca sobre la posición de la estatua, nuestra cultura siempre ha privilegiado a lo que proviene de la cabeza y denostado todo lo que sucede del cuello para abajo. La carne concupiscente que debe someterse a los dictámenes del intelecto -probada ineficacia de la cosmovisión-

Quizás la danza Diosa-Dios-Diablo, sea el camino para hacer la paces personales y para dejar de joder tanto al prójimo, con nuestras proyecciones.

Me marcho, mis deberes de bruja me llaman.

M dijo...

Le faltó Diabla a tu danza, Brujilda.

BEAI dijo...

M:

La Diabla está implícita en la Diosa.

En lo femenino sagrado, todo es uno, así que las Diosas Oscuras la representan.

De cualquier modo, le dejo un enlace a un artículo que quizás le interese, es sobre María Lucifera


http://www.tartessos.info/html3/maria_lucifera.htm

fulano dijo...

Brujilda: una parte de su comentario me ha provocado una inquietud y es la siguiente:la carne concupiscente que debe someterse a los dictámenes del intelecto -probada ineficacia de la cosmovisión.
Entendiendo esto último como una forma de ver y de interpretar el mundo, y el dictamen como una opinión que construimos sobre alguna cosa, le pregunto, ¿es el intelecto, o es el contenido del intelecto, sobre el que se "ha probado la ineficacia"? lo que sucede del cuello para abajo, es percibido en la conciencia, gracias a una de sus funciones del intelecto, pues de otra manera solamente tendríamos reflejos,o responderíamos con un mecanismos similar a las otras especies animales. La injuria o denostación, proviene de la propia autocrítica, que ha interiorizado los valores de la cultura dominante, así "se privilegia lo que proviene de la cabeza", siempre y cuando no cuestione lo ya dado y aceptado, por ejemplo, las religiones, o las instituciones establecidas. Ser concupiscente puede ser uno de los factores implicados en la violencia intrafamiliar, que incluye a las parejas de hecho. Gracias.

BEAI dijo...

Fulano:

Escribí la cabeza para resumir todo proceso relacionado con el raciocinio y el pensamiento lógico, en el cual, por supuesto, también se incluyen todos los introyectos culturales limitantes, uno de ellos, la visión de que el cuerpo -la carne- es el enemigo a ser vencido por la voluntad, la mente y el espíritu, cuando en realidad, el cuerpo es un vehículo de la conciencia suprema.

Entiendo que el lóbulo temporal, aún siendo parte del cerebro -no de la cabeza en el sentido en que lo escribí-, puede generar manifestaciones de las llamadas místicas, entiendo que un hemisferio tiene funciones yin y el otro yang y reconozco la importancia del cuerpo calloso, para puentear entre uno y otro.

Cuando hablo del cuello para abajo, no sólo hablo de reflejos y de tripas, hablo de memoria celular, del inconsciente colectivo manifiesto en los órganos, de las voces del propio árbol genealógico hablando a través de síntomas, de la intuición encarnada...-dicho sea de paso ¿Sabías que en el intestino hay neuronas?-

Obviamente, el intelecto sirve y mucho, pero me parece que habría que ir abriendo caminos de diálogo circular entre todos los aspectos de nuestra humanidad y abandonar el encuadre piramidal en el que lo racional siempre va en la cúspide.

Saludos.